Un postre distinto, fondue de chocolate

Cualquier época del año es buena excusa para comer chocolate.

Algo más que un simple postre. Una divertida fondue de chocolate para compartir con quien más queremos en cumpleaños, una cena romántica o una simple reunión familiar que se transforma en un riquísimo recuerdo. Incluso en un dia aburrido y lluvioso se puede hacer una fondue de chocolate como excusa para divertirse con los más pequeños en casa.

Hay pocos postres que son tan fáciles y rápidos de preparar como la fondue de chocolate, aún cuando no tengamos un set especial de fondue se puede preparar de forma casera simplemente calentando chocolate a baño maría en una ollita.Y también existe la opción de poder calentar el chocolate en el microondas.

El primer punto a tener en cuenta es que hay fondue de chocolate para todos los gustos y edades.

Se puede utilizar cualquier tipo de chocolate, blanco, negro, chocolate con leche o cualquiera de sus derivados y hasta se pueden combinar para obtener distintos sabores y texturas. Un secreto que le da un touch de suavidad es agregar un poco de crema de leche, manteca o leche para suavizar el chocolate y obtener así una consistencia mucho más cremosa y deliciosa.

En caso de tener invitados celíacos es importante conseguir chocolate sin T.A.A.C.

Todo varía según el gusto y necesidades del encargado de preparar la fondue de chocolate y sus comensales.

El chocolate es el actor principal en este postre pero los ingredientes que vamos a utilizar para remojar en la fondue de chocolate cumplen un rol muy importante y pueden elegirse de acuerdo al tipo de reunión o evento.

En caso de fiestas con chicos, por ejemplo, puede utilizarse como topping distintos comestibles coloridos para que sea mucho más atractivo y divertido. Una buena opción es elegir la versión golosa de la fondue de chocolate o una mucho más saludable con frutas de estación.

Para la opción golosa se pueden colocar en distintos bowls pequeñas raciones de cereales frutales azucarados, galletitas dulces de colores o rellenas, caramelitos de goma de distintos tipos y formas, malvaviscos y también trocitos de torta.

La versión saludable incluye frutas de distintos colores como ser frutillas, peras, uvas verdes y moradas, pasas de uvas, bananas, manzanas, kiwis y mandarinas por ejemplo. Todas cortadas en daditos de aproximadamente dos centímetros por dos centímetros y se les puede dar palitos de brochet o tenedores.

Y si te animás a hacer una versión combinada, podes poner intercalados sobre la mesa los bowls de frutas y los de golosinas para que hasta aquellos niños que no tienen costumbre de comer fruta tal vez se animan, prueban y hasta les termina encantando la fruta con chocolate.

Sea cual sea tu elección siempre hay una opción para cada tipo de reunión. Al final de cuentas una fondue de chocolate puede ser la excusa perfecta y adhiere una pizca extra de diversión a la mesa que transforma una reunión común en un recuerdo inolvidable.